Asian Charisma
Bienvenido a la pagina wed, esperamos que te agrade :)


Si quieres ser parte de nuestra comunidad registrase
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Postea algo que a nadie le interese.
Lun Nov 25, 2013 3:37 pm por Gessica

» ¡¿Qué hiciste qué...?!
Lun Nov 25, 2013 3:35 pm por Gessica

» el ultimo comentario gana
Lun Nov 25, 2013 3:35 pm por Gessica

» El post número 300 gana!
Lun Nov 25, 2013 3:34 pm por Gessica

» que hacias antes de postear?
Lun Nov 25, 2013 3:34 pm por Gessica

» Palabras en cadena
Lun Nov 25, 2013 3:33 pm por Gessica

» ¿Qué canción estás escuchando ahora?
Miér Sep 11, 2013 4:48 am por Luna~

» Anime del Mes
Lun Sep 09, 2013 3:07 pm por Gessica

» ¿Qué harías si...?
Dom Sep 08, 2013 7:40 am por Luna~

Los posteadores más activos del mes


Cuando el humano deja de serlo...(Yunho, Jaejoong) CAP 5 (NO ES YAOI

Ir abajo

Cuando el humano deja de serlo...(Yunho, Jaejoong) CAP 5 (NO ES YAOI

Mensaje por Tsuyu el Dom Jul 28, 2013 5:30 pm

• Titulo: Cuando el humano deja de serlo...(Yunho-Green-, Jaejoong) CAP 4
• Autor: Van.
• Adaptación: no.
• Género: Policiales, terror misterio.
• Contenido:13+.
• Advertencias: Lenguaje obseno, escenas violentas, muertes.
• Otras páginas: Si.
Resmunen:


Prólogo
La detective Alex; una chica criada a partir de un experimento; tendrá el reto más grande de su vida, enfrentarsecon Green, un psicópata que aterroriza a New york y a la misma detective ¿Podrá concretar su misión? ¿Sobrevivirá? ¿Tendrá un sucesor? .
¿Pero qué pasa si los detectives terminan de pisar su humanidad, para envolverse en el dulce mando de la locura? ¿Realmente conocemos las caras de la vida? No, no y  no. Este no es un cuentod de hadas con un final feliz. Aquí reluce el egoísmo mismísimo de la humanidad, y que son, por una meta, capaces de convertirse en mostruos. Pero aquí veremeos dos facetas.

En esta historia hallarás muerte, dolor, misterio y sacrificios, con una pizca de realismo ¿Te atreves a leerla? ¿O serás muy miedoso para salir de lo común?


Aclaración: Me inspiré un poco en el anime Death Note (por L y Near), lo demás es de mi propiedad y algún parecido con otro, es mera coincidencia. También tiene parecido con la pelicula del caso del asesino BB del mismo anime.



Cap 1:


En una Casilla, en un barrio lejano a Tokio se hallaba un edificio donde funcionaba un orfanato, en la lacera se visualizaba un auto lujoso.
Dentro del edificio se realizaba una reunión, tres personas, un hombre y dos mujeres sentados en una mesa.
- Supongo que no habrá problemas ¿No?- preguntó un hombre de alrededor de 42 años, vestía de negro con aires de misterio, junto a él se hallaba una mujer más joven pero vestida de la misma forma, exceptuando los pantalones y reemplazándolos por una pollera entubada muy ajustada al igual que su saco y camisa.

- Tal vez, aún falta papeleo y documentación, quizás en unos días, o tal vez más, señor- decía otra mujer con rasgos asiáticos, lo único diferente era su cabello marrón claro, teñido; su vestimenta eran un traje gris, un poco entallado, pero no tanto.


- ¡¿Cómo que “tal vez”?!- gritó eufórico el señor, enfatizando las últimas dos palabras y azotando sus puños contra la mesa.

- James, calma, son solo unos días… Podemos esperar.-  dijo tranquila la mujer de negro, mientras se retocaba el maquillaje de sus labios.


- ¡Tsk! ¡Muy bien, pero más vale que valga la pena este experimento! Es mucho lo que tenemos en juego Catalina… - sacó una caja de cigarros, prendió uno y lo metió en su boca.

- ¡Hey! ¡No seas mezquino y pásame uno también!-  él le pasó un cigarro ya prendido,ella lo agarró y lo fumó.


- Lamento que no pueda terminar esto a tiempo, pero recuerden que no se tragan lo de la pareja, deberían esforzarse, son muy precavidos aquí y por lo visto, celan a la niña, jamás la dejarían si sus sospechas se confirman.-
- ¡Tsk! ¡¿Acaso no les basta con los malditos papeles del matrimonio?!- contestó alto, azotando nuevamente la mesa.
- ¡mie**a, James! ¡Deja de golpear la maldita mesa, imbécil! Llamarás la atención.-

Tal vez ninguno se dio cuenta, pero aquella joven que los atendía era la directora del orfanato, sabía que el Gobierno tarde o temprano lo confirmarían, aquel tesoro que guardan, una joven niña de tres años con un futuro prometedor, si tan solo develaran las piezas faltantes…No todos los días se halla un genio capaz de moldear.
Su futuro pendía de un hilo, el de ella misma y el de la niñita, si se enterasen de que ella arregló todo este asunto seguro la encarcelarían por un buen tiempo, sumándole algunos negocios turbios que tal vez saldrían a la luz con una investigación rigurosa, agregándoles muchos años más.
- ¡Basta James, consíguete un psicólogo que mucha falta te hace! ¡No me vengas con que ves a Gaspar!-
- ¡Es cierto, mujer! ¡Gaspar está vivo, acabo de verle afuera, a través de la ventana!-
- Estás loco, acéptalo, eres gay, te gustaba Gaspar y por eso no lo puedes aceptar… ¡Se murió, se tiró al mar!-
- Cat… ¿Acaso encontraron su cadáver? ¡Y no soy Gay!-
- No, seguro se lo comieron lo peces, ellos comen hasta basura James… Supéralo, se murió-  se recostó más en la silla y lo miró frunciendo el ceño.
- Señores, no salgan del tema, concentrémonos en el plan – aclaró la tercera.
- Hitomi, disculpa, pero es mi hora de descanso ¿Seguimos mañana?- aviso la mujer recogiendo los papeles y metiéndolos en su maletín, el hombre refunfuñó y viró sus ojos.
- ¿Ni siquiera en nuestra luna de miel dejas los bares?- comentó burlón, parándose de la silla.
- Cállate maricón -  lo empujó y salió de la oficina muy apurada.


Alex: Es un personaje que invente e.e Por si tienen dudas xd

Cap 2

13 años después.
-Alex, tenemos un problema…- Dijo un muchacho entrando a su despacho.


-Otro caso que nadie pudo resolver, me lo mandan a mí. A veces pienso que los demás fiscales y detective son una basura incompetente, pero del lado bueno, gracias a sus errores tengo trabajo para entretenerme.- musitó.

Su motivación no era el dinero, aunque cuando los casos le llegan, cuestan mucho dinero. Lo que en verdad busca es hacer justicia.
El cliente: Cualquier Estado que quiera pagar más de cien mil dólares, dependiendo del caso. ¿Mucho? Seguro, pero con una respuesta segura.

Pov Alex


¿Quién soy?

No lo sé, aquí me llaman Alex, no tengo apellido.
Fui criada por unos detectives  y una psicóloga, según querían lograr al detective perfecto, frívolo y eficiente.  Habían llegado al orfanato en donde yo estaba, seleccionaron al más listo. Desde entonces me criaron como a un agente, sin cariño, siempre frívolos y distantes. A los trece años ya podía hacer trabajos como torturas, extorciones y también me destacaba en informática, en ese entonces me transferí de la casa, a la base General de soporte computacional, hasta ahora, hacía algunos trabajos como espía, pero mi trabajo en sí era ser hacker.
Éramos rusos, pero no trabajábamos exclusivamente para ellos, sino para cualquier Estado que quiera un buen trabajo por un monto alto. Todo exclusivamente para los gobiernos, sólo a ellos.

Ahora tengo 16 años y trabajo casi sola, tengo una compañera que es como mi niñera, sí lo sé, es irónico que tenga una niñera siendo un genio, pero la Base cree que soy, a veces, algo infantil y por ende me designaron a trabajar con la Sra. Stone, o como la llamo a veces, Doña Bruja, una señora de 40 años que se cree de 22.

- ¿Acaso no comenzarás a trabajar?- dijo una señora, sentada en una esquina de mi despacho fumando un cigarro.
- Sra Stone, discúlpeme por entrometida, pero quedamos en que usted no fumaría esa porquería en mi oficina, si usted se quiere matar con su maldito vicio, no me importa pero no vuelva a fumar en un espacio cerrado y más aún en mi presencia.- dije firme,  señalando  con mi dedo meñique el cartelito de “No fumar”  que estaba pegado  en la puerta.

- Jajajaja. Yo fumaré donde se me dé la regalada gana, así que mejor guarda tus palabras niñata y ese cartelito me vale una mie**a, aquí la mayor soy yo…- dijo fumando de vuelta el cigarro.

- No. ¡Mejor tira ese cigarro antes de que saque mi pistola y te perfore tus mugrientos pulmones!- respondí sacando mi pistola del bolsillo.

- Hump, que geniecito, está bien-  susurró apagando el cigarrillo en la pared, dejando una marca negra.  Después sacó otro cigarrillo de su caja, lo metió en su boca y me dijo – Iré a un bar, no me esperes en casa hasta mañana o pasado mañana- después guardó su caja en el bolsillo trasero de sus ajustados jeans.

- put*…- Susurré, ahora estaba segura que volvería a abofetearme, pero no, me miró mal y salió del despacho. Suspiré.

- Bien, a trabajar –


Cap 3: Green

Usuario: @0000120 green– Anónimo:

Alex, supongo que te ha llegado el mail.

Soy Green, he oído que eres una excepcional detective ¡Felicidades!.
Seguro debes estar aburrida, pero te aseguro que te daré el mejor caso que tendrás. No te lo diré porque acabaré con la diversión jaja.
Espera y sabrás de mí.

Atentamente: Green.

Miró nuevamente la pantalla de su portátil incrédula, el simple hecho de que haya conseguido contactarla es impresionante, nunca antes la habían contactado sin su autorización, más aún cuando su página estaba minada de virus lo que lo hace imposible la visita de extraños, solo usuarios hechos personalmente por ella podían acceder.
Frunció el ceño, tecleó velozmente y la pantalla se volvió negra.
- Impresionante, simplemente increíble. Pudo acceder a mis carpetas personales. – Vio nuevamente el computador apagado y lo cerró.- Esto es estresante, tendré que trabajar en un nuevo software más impenetrable, borrar, crear una nueva página wed, protegerla, transferir todo a una cuenta más segura, incrementar la cantidad de virus de la página- dio un sorbo a su café, buscó una galleta de la fuente de su lado y la devoró entera.
En el puerto USB colocó un pen drive, prendió la computadora, apenas inició la pantalla se volvió verde oscuro.


En New york, en el centro, en un departamento mediano se hallaba un joven en su computadora, tenía un cuchillo en la mano izquierda, jugaba con él; con la mano derecha tecleaba a una velocidad veloz.
Aquel chico tenía 18 años, vestía una remera bordó, pantalones negros, tenis blancos, su ropa le quedaba grande. Su cabello era liso, largo y bien negro;tez pálida y contextura delgada, era alto pero siempre andaba encorvado; tenía ojos rasgados pero eran tapados casi en su totalidad por los largos mechones que caían de su cabello; sus ojeras eran enormes, pareciera que no había dormido en muchos días.
En la habitación fácilmente de distinguía el desorden, muchas latas de refrescos, comida chatarra, pero sobre todos, muchos potes vacíos de dulce de leche y envases de café instantáneo.
Clavó el cuchillo en la mesa, ahora tecleaba con ambas manos a una velocidad mayor. Paró en seco. Tomó el pote de Dulce de leche comenzado, llevó una cucharada cargada a su boca.
Sonrió, había planeado todo minuciosamente, nadie lo conocía, era un apartado de la sociedad, no tenía amigos, su familia había muerto haces cuatro años quedando él solo con una enorme fortuna como herencia. Aunque si quería, podía vivir como millonario si quisiera pero temía al dinero, no quería llegar a ser esclavo de aquel papel que todos aman ni de la sociedad, prefería su actual vida, vivía en un penthouse, no tenía nana, no quería que nadie lo molestase ni se metiera en sus asuntos; siempre salía a hacer compras cada semana.
Él era un niño genio, en su adolescencia se perfeccionó en todo lo que tenga que ver con computación, software, wed, etc. Él lo sabía. Era muy inteligente, podría ser un gran detective sin duda, pero su resentimiento hacia la sociedad, a la vida misma nubló sus sentidos y lo llevó al borde de la locura, lo convirtió en un psicópata.
Agarró su cuchillo y se cortó un poquito el dedo. Yunho sonrió, apagó el computador.

Cap 4.
El día que todo comenzó.
Cuando el humano deja de serlo...
By Van

En un callejón oscuro, un hombre y una mujer entablaban una conversación.

- Supongo que lo has traído- dijo el hombre encapuchado.

- Claro, apenas lo termine- le entrega unos papeles, saca un arma de su bolsillo – Págame lo que falta –.

El sujeto los visó, sonrió.- Parece que todo está en orden – pasa una caja.

- Obvio que sí, lo hice yo- sonrió arrogante y se retiró.


En la oficina de Alex


- Estamos por concretar el segundo experimento, Alex, esperamos tu colaboración-

- ¿Por qué yo debo participar en esto?- respondió molesta.

- Supongo que tú eres la persona ideal para marcarle los puntos indispensables de este proyecto- comentó aquel señor apoyado en el escritorio de la joven.

- Repito ¿Por qué yo debo participar en esto? No me importa lo que le pase a ese mocoso, no es cosa mía- dijo indiferente. – si será un detective, él debe buscarlo por sí mismo-

- Estoy de acuerdo- de escuchó, ambos miraron a la puerta, donde provenía la voz.

- Jaejoong, creí que estaría en el vestíbulo- sorprendido.

- Me aburrí, y por lo visto aquí también es aburrido- comentó mirándolos divertido.

- Hump, niñato, más respeto con tu mayores- dijo irritada – y con tus superiores-.

- Claro, pero, usted solo es mi superior, solo me lleva dos años-

- Ni loca trabajaré con este mocoso-

- Lo siento, pero a Jaejoong se le acaba de asignar en tu sector porque creen que si trabajan juntos terminaran antes-. El mencionado miró burlón a la mayor, esta frunció el ceño.

- Está bien, nada más no te metas en mis asuntos-

- Sr Kazana, puede retirarse, mande un chofer a buscarme en una seis horas-
Cuando el mencionado se retiró, Jaejoong cambió drásticamente su seño, a uno completamente serio.

- ­ ¿Quién es “Green”?- preguntó mirándola fríamente.

- ¿Green? No tengo la menor idea de lo que dices- fría respondió.

- Leí ese mail, el que te mandó, me interesa-

- ¿Otro más? ¡Dios, debo cambiar de métodos de protección!- se frotó las sienes.

- Ten en cuenta que soy un genio en la informática también- sonrió.


En New York.

Green se hallaba sentado en su escritorio, sus ojeras eran profundas, no había dormido en cinco días; lo había preocupado mucho aquel joven que, según los informes, decía que era como el sucesor de Alex.

Dio un sorbo a su café, agarró una magdalena de la fuente a su lado, lo comió. Sonrió.
Había pasado esos cinco días leyendo una y otra vez el informe que le entregaron, él no sabía el nombre del sujeto que los traía, ni él sujeto sabía el suyo, solo se comunicaban mediante correos, jamás en persona y a la hora de intercambiar dinero e informes, lo dejaban en un lugar secreto, luego lo recogían.

Sus sospechas se confirmaron, Alex tenía un reemplazo, un joven llamado Jaejoong. Ahora más que nada necesita de su ingenio e inteligencia, estaba seguro que ese chico ya sabía de él, porque, si el tipo era su reemplazo, debería saber más sobre su predecesor y la mejor forma en entrando en los correos y archivos, como los hizo él.

Mordió su lápiz, lo soltó y sonrió malicioso. Ahora tenía dos presas que atrapar. Hoy sería el día clave, el día que todo comenzará.

Esta noche. Green empuñó una katana que anteriormente yacía en su pared.
Faltaban dos horas para que sean las ocho y media, salió a dar un paseo. Acostumbrado a las miradas curiosas de la gente, su encorvada figura, ojeras profundas, sus cabellos muy despeinados y largos, vestía una remera bordó y pantalones de mezclilla negros, su mirada era indiferente, daba aires de psicópata, y lo era. Aquel día sería uno recordado con lágrimas de sangre por los residentes de New York. Sonrió.

Solo faltaba un minuto, había conseguido inmovilizar a tres jovencitas fácilmente, después de todo, era un experto en artes marciales.

Tenía todo planeado, hace dos años había mandado a comprar, tres armas de fuego con veinte balas cada uno, más 40 que compró cinco meses después. Vio a una de las tres, era rubia, estaba consciente y lo miraba aterrorizada, no podía gritar porque la había amordazado.
Eran la ocho y treinta de la noche, en su mano empuñaba la katana, estaba avanzando dispuesto a matarla.

- Hoy será tu última noche convida, mira al cielo por última vez-
Ella reaccionó y miró el cielo, Luna llena, cielo estrellado, por lo menos podría ver este manto oscuro por última vez, ella sintió una punzada en su brazo, viró a dónde provenía, su brazo estaba sangrando y el joven nuevamente la cortaría, en su estómago parecía.

Cortó el estómago de la chica, esta se retorció, gritaba pero no se oía, dio dos cortes más, dejó de retorcer y llorar, llena de sangre estaba, sin vida en aquél lugar.
Green pasó un trapo a su espada, sin salpicarse nada, descalzo andaba, sus zapatillas muy lejos estaban, sus pantalones arremangados tenía, sin mancharse exceptuando sus pies que empapados de sangre quedaron, pero luego los limpiaría.

Cogió la pistola, las dos restante nunca más despertarían, dormirían para siempre. Apuntó en dirección a la cabeza, su pistola calibre veintidós estaba con silenciador, así que cuando disparó, nadie lo oyó, y la mujer murió.

La última, sería más divertido, se puso un guante y tomó su cuchillo. La apuñaló treinta y tres veces en el estómago, en su rostro escribió con el cuchillo una “G”. Se alejó del gran charco de sangre, limpió sus pies, cambió su camiseta. Una vez que él estaba limpio, se retiró del lugar con una sonrisa macabra.



Capítulo 5:
Las explosiones comienzan
Cuando el humano deja de serlo…
By van Bob


Al día siguiente, se hallaron los tres cuerpos, todo el país quedó conmovido por el despiadado asesinato de aquellas jóvenes. Todos se preguntaban ¿Quién era "G"?


Los habitantes de esa ciudad temían, no parecía ser un crimen pasional, las tres chicas no se conocían según los amigos y familiares. Fue todo un misterio. Todos temblaban al salir a las calles, algunos llevaban armas, porque, estaba muy seguro que volvería a atacar ...

En la oficina de Alex, la detective trabajaba junto a su nuevo compañero de trabajo; él prendió la TV donde como noticia principal era el asesinato de las estadounidenses.

- Alex ¿Piensas en lo mismo?- preguntó Jaejoong.

- Sí, Green ha atacado...-

- Debemos actuar rápido...- musitó, Alex lo miró y asintió.

- Llamaré a la central, tomaremos este caso- dijo rascando su mentón.

Jaejoong presentía el miedo de su compañera, sabían que sería capaz de matar a decenas de personas para captar su atención; y era evidente que tarde o temprano tendrían que lidiar con ese sujeto. Su inteligencia es muy evidente, había dejado limpio el lugar según los informes que habían efectuado pero faltabas el análisis de los cuerpos. Él sabía también que no hallarían nada .

- Lo tenemos, al parecer el gobierno estadounidense está desesperado, se dieron cuenta que es un asesino en serie... Nos han llamado hace un minuto- susurró haciéndose bolita en la esquina de su oficina- - Este será el caso más difícil que hayamos tratado...- dijo con la mirada baja.

- ¿Tienes miedo no?- preguntó.

- Sí... Algo me dice que este tipo no es humano, y que lo que busca son nuestras cabezas... jeje- su semblante se oscureció.

- Entiendo, yo también siento lo mismo -


En la ciudad de New York.


Green se encontraba dando un paseo, como siempre despreocupado, su plan estaba yendo como lo planeado, estaba sumamente tranquilo, cada persona que pasaba se veía intranquila, miraban a todos lados.

Había derretido su vieja ropa, limpió minuciosamente sus armas, para luego guardarlas en un lugar secreto.

Ahora iba a dar el segundo paso, hace dos semanas había instalado varias bombas de largo alcance por lugares estratégicos, quince en total. Hoy se arregló, peino su cabello, su flequillo ya no estaba desparramado en toda su cara, ahora lo tenía bien acomodado de lado; vestía una camisa mangas largas y unos jeans azules, zapatillas blancas. Tenía una mochila beige bastante normal. A cada rato lo miraban las jovencitas, y este solo les sonreía.


Hoy mataría a un chico, y haría explotar una bomba de tres km. de alcance.

Pasaron dos horas, eran las siete y media, hace rato marcó a sus presas. Un chico rubio, parecía emo por su estilo.

Tomó una cerbatana, colocó un dardo en el.

Ese dardo tenía un sustancia que derretiría los tejidos en tan solo dos minutos; y que al entrar en el sistema circulatorio lo dejaría instantáneamente inconsciente, pasados seis minutos desaparecía por completo del cuerpo, y que por lo tanto, sería imposible de detectar en un examen minucioso.

Él era un genio sin duda.

Después de ver el cuerpo del chico convulsionar, sonrió maliciosamente.

Sacó una lata de pintura en aerosol y escribió una "G". Dio la vuelta y continuó caminado tranquilamente, como si nada hubiera pasado.

Lanzó el dardo, al joven le dio en el blanco, su cuello; calló inconsciente, nadie vio o escucho algo. En esa zona había cámaras de seguridad, pero él las desactivo.

La policía llegó diez minutos después, era tarde el joven sin vida encontraron, llamaron a la policía científica y a la morgue. Todos ellos llegaron siete minutos después.

Uno de los fiscales designados llegó, se llevó los informes y regresó a su oficina, Park Yoochun, hace cinco minutos recibió una llamada de su superior encargándole el caso. Solo estuvo siete minutos, tenía un mal presentimiento e inquietud por seguir allí. Por ende se retiró apenas el oficial le entregó varios papeles.

Pero lo que no supo era que ese sentimiento le había salvado la vida, ya que cuando avanzó varios metros oyó una explosión.

Detuvo su coche y vió una horrible escena, los autos estaba envueltos en llamas y todo estaba destruido... Vio a uno de los oficiales, el que le había entregado los papeles, estaba bajo escombro.

No sentía dolor, si estaba conmovido, pero se sentía contento por haberse ido antes de que aquella explosión lo alcanzase, estaba feliz por seguir convida.

Prendió el coche y se fue a su oficina, se sentía mal por haberse puesto contento, sus compañeros habían muerto , y él estaba feliz por salir ileso... estaba en shock, apenas podía conducir porque sus manos temblaban como gelatina.

Por otro lado, YunHo sonreía, todo salió bien, ahora estaba en su departamento viendo las noticias, todas tenían como tema principal la explosión y los asesinatos... Su Obra maestra era exhibida al país, que honor.

Tomó una dona, la mordió y luego le dio un sorbo a su café, eso era todo por hoy...

En la oficina, Alex y Jaejoong estaban conmocionados, Green era toda una amenaza, hasta para ellos lo era... Ahora sabían que los más difícil sería sobrevivir, si allí había una bomba, en un parque mediano, quién sabe dónde más habrían, su mayor temor era "El central Park". Temían que allá fuera su siguiente movimiento.

Jaejoong miró a Alex, la vio llorando y temblando ¿Tan grave es? Sí, seguro... Puede que sea el fin de New York.

Alex pensaba que era su fin, no debía mostrar debilidad, pero Jaejoong se había convertido en la única persona en quien confiaba, podía llorar libremente y él no diría nada...

Era la primera vez que desearía no haber tomado un caso, ambos debían ir a New York, aquella ciudad podría ser destruida, era como ir a la boca del lobo.

YunHo era un monstruo, un monstruo capaz de borrar una ciudad... ¿Qué podrían hacer?


Tsuyu
Admin
 Admin

Mensajes : 55
Fecha de inscripción : 09/07/2013
Edad : 19
Localización : e,e información no disponible jaja xD

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.